sábado, 29 de marzo de 2008

Hoy es el mañana al que tanto temiamos ayer

Dama fuiste y de dama te disfrazaste este año, cuando nunca lo hacias. Siempre dejando buenos recuerdos en nosotros, siempre dejando huella...
(iba a poner una foto tuya o una foto que reflejara mi tristeza, pero siguiendo tu ejemplo, pongo ésta que refleja tu dulzura, alegria y ganas de vivir. Espero que te guste, mami)



Nunca pensé que fuera a ocurrir así. Tú siempre ibas de frente y el destino, la vida o quien sea que dicta estas sentencias erróneas te ha dado una puñalada trapera por la espalda.

Yo pensaba que nos quedaban muchos años de confidencias, cariño, ayudas, consejos, sustos, risas, amor, alguna que otra pena... Te imaginaba mayor, en vaqueros y camiseta, de esas alegres que te sentaban tan bien, con tus canas al aire después de haber decidido no someterte mas a la moda del tinte, viajando con papa, con nosotros, disfrutando de la finquina, con el fin de semana terminado, con las barbacoas, en la piscina que algún día volveríamos a montar, en el camping, , disfrutando de tus nietas y ellas de ti, enseñandoles tus valores, dandoles tus mimos, consintiendolas (que para eso estan los abuelos), nos imaginaba sentadas en cualquiera de los balancines viendo las estrellas, los satélites... Pensé que con el tiempo, ya viejecita, te pondrías maluca de alguna cosa propia de la edad, te cuidaríamos como siempre dijimos que haríamos, que para eso nos educaste en la bondad, en el respeto y en el amor. Te daríamos lo que tus nos diste desde niñas, amor, mimos, cuidados, momentos especiales y las cosas seguirían un cauce normal... Y ya ves, mamá, la única semana en que apenas nos habíamos visto, todos acatarrados, todos con el hospitalillo de campaña montado en casa, el destino nos guarda esta desdicha, esta traición. Una despedida rápida, un beso fugaz para evitar contagios, una charla de apenas una hora, unos días sin ver a tus nietas... y te fuiste así. Con billete solo de ida, superando tu miedo a volar sin saber que el viaje que emprendías no tenia retorno y sería el más largo de tu vida, de nuestra vida.

A veces pienso que al final las cosas fueron como tú hubieses querido que fueran. Desde luego, de haber tenido elección no nos habrías dejado tan pronto. Eso lo sé. Pero también sé que no te hubiese gustado irte después de una enfermedad larga y penosa, que hubieses sufrido mucho si llegas a quedarte invalida, conectada por horas a alguna máquina, o algo por el estilo. Tú eras muy vital y el hecho de verte así te habría entristecido mucho. Luego está el tema de la distancia, de la rapidez, de la semana santa para estar todos juntos y hacernos a la idea, para que Ali no tuviera que someterse a la presión del cole y de sus compañeros, para que cuando volviéramos a la vida diaria todo hubiese ya pasado. Seguro que en todo eso, tú pusiste tu granito de arena.

Sin embargo, mami, no hay tiempo, ni días, ni horas que me hagan olvidar lo que paso, que ya no estás, que no es un sueño, que te echo tanto de menos que a veces me cuesta respirar. La realidad es que te has llevado un trozo de mi ser, de mi corazón, y sin ese trozo no funciona adecuadamente. Tendré que buscar el modo de funcionar, lo sé, pero de momento, todo va mal, muy mal.

¿Te acuerdas de cuando decíamos que el tiempo pone a cada uno en su sitio? a toda esa gente que pulula por el mundo y que hacen y deshacen sin pensar mas que en si mismos. A los que trataban mal o desatendían a sus hijos o padres, con la excusa de estar muy ocupados, pero luego utilizaban a unos u otros para conseguir beneficios, ayudas y demás. A los que acudían a ti para pedir consejo, para llorar penas y luego no se acordaban de ti en los momentos buenos, para compartir alegrías. A los que llamaban para llorar enfermedades, pero cuando a ti te dolía algo, pensaban que eras demasiado feliz para tener importancia. A los que eran tan egoístas que lo suyo siempre dolía más, siempre pesaba el doble... Pues ya ves, mami, ellos siguen por aquí, quejándose de sus tonterías, llorando por problemas inexistentes, revolcándose en su egocentrismo, y mientras, tú te has ido sin decir un ¡ay!. Luchando hasta el último segundo de tu vida. Supongo que has ido a ocupar el lugar que te tenía reservado el “Tiempo”, el tuyo desde luego tenia que ser el cielo, porque ya lo habías ganado hace mucho. Pero no puedo evitar maldecir al destino, que para llenar su hueco ha dejado éste tan enorme en nuestras vidas y nuestros corazones y lo que es peor, te ha privado a ti de tantas y tantas cosas que aun te quedaban por hacer y por disfrutar. Sé que no debo odiar, maldecir y demás cosas que no te gustarían, pero no puedo evitarlo, lo juro. Es todo tan injusto que no puedo evitarlo, mama.

Han pasado “ya” 18 días y sigo sin creérmelo. No puedo imaginar un futuro sin ti. No puedo vivir este presente sin tu presencia, sin tu voz, tu risa, tu mirada... Cada día que pasa, me descubro imaginando que todo es un sueño, que abriré los ojos y todo seguirá igual de bien, que si los cierro y espero un segundo todo habrá sido una pesadilla. Pero no es así, mami, te has ido para no volver y eso es muy difícil de asimilar.
Nunca olvidaré los comentarios de la gente que pasó por el Tanatorio, por el funeral, que nos sigue parando por la calle. Todo el mundo que te conocía coincide en las mismas cosas, y esas cosas nos hacen sentir inmensamente orgullosas de que seas nuestra madre, porque aún, estés donde estés lo sigues siendo. Toda esa gente tenía algo bueno que decir de ti. Sé que cuando alguien ya no está, todo lo que se dice es bueno, pero en este caso no son generalidades, mama, son cosas puntuales que forman el puzzle de tu carácter, de tu conducta y de tu forma de ser. Toda esta gente tiene cosas concretas que decir, experiencias vividas contigo. Unos recordaban como les animabas cuando los veías decaídos, como siempre tenias una palabra amable cuando tenían un mal día. Algunos sonreían y lloraban al mismo tiempo al pensar en como les consolabas cuando habían sufrido una perdida, como les levantabas el ánimo cuando estaban enfermos y les hacías ver lo bueno de la vida mas allá de lo malo que también existía. A otros les habías dado fuerzas para tirar, les aconsejaste cuando te lo pidieron, les escuchaste cuando lo necesitaron, sufriste y lloraste con ellos. Nos contaron como les cuidaste a algunos en la enfermedad, les ayudaste en la juventud, les invitaste a compartir contigo un café para que se desahogasen. Fuiste amiga mas allá de la distancia, de la edad y del tiempo, siempre animosa, siempre sonriente y tantas cosas mas…

No es que descubra una persona distinta a la que sabia que eras, pero es muy grato que la gente reconozca en ti lo que fuiste, porque eso significa que tu vida tuvo muchos sentidos y muchos caminos y en todos destacaste por tu positivismo, tu alegría, porque en todos fuiste una campeona, una supermujer y desde luego una supermama. Me encantaría ser como tú fuiste y lo intentaré. Sonreiré cuando pueda volver a hacerlo, contestaré siempre “muy bien” a la pregunta de cortesía “¿como estas?”, aunque haya algo que vaya mal, verdad mami?, porque por muy mal que vaya la cosa, si estamos vivos y sanos, si tenemos una buena familia, nada es tan importante como para ir contando las penas por ahí (salvo perderte a ti...). Procurare ser muy positiva, dar ánimos a quien lo necesite a sabiendas de que cuando yo necesite que me animen, probablemente no estarán todos los que son, pero eso no importa, verdad? Seguiremos todos unidos, cuidando unos de otros. Estés donde estés, solo tienes que preocuparte de ser feliz, cuídanos si puedes, pero no te preocupes por nada, porque nada puede con nosotros si podemos superar el perderte a ti, mami.

Podría seguir y seguir plasmando aquí mis sentimientos y mis pensamientos, algunos inconexos entre si, pero creo que debo finalizar. No por ganas, sino porque solo será un punto y seguido. Este es mi blog, esta es mi vida y nunca nos importó el que dirán, nunca nos importó ver y aceptar a la gente que nos parecía rara, a sabiendas de que probablemente los raros fuésemos nosotros, así que pongo un punto y seguido y si lo necesito, ya sea mañana, dentro de una semana, un mes o un año, volver a escribir de ti y para ti. Porque nos hiciste libres y así vamos a seguir.

Solo puedo decir lo que ya sabes y siempre has sabido, lo que gracias a Vane, pude decirte al oído un poco antes de que te convirtieran en ángel: Te quiero mama. Gracias por todo. Te echare toda mi vida de menos. Pero prometo volver a sonreír. Sé que eso te hará feliz. Te quiero.



“Por suerte hay una sola, porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces”. Isabel Allende

10 comentarios:

Riesgho dijo...

Aquí estoy yo con los ojos empañados y asintiendo cada frase que pones sobre mamá. Fué fantástica y sólo así podemos recordarla. Ahora nos estaría animando, diciendo que la vida sigue y hay que tirar para delante, ¿verdad?. Pues no nos queda otra que hacerle caso. Y aún en los momentos de bajón, que no son pocos, sacar fuerzas para esbozar una sonrisa, igual que ella hacia siempre. Debemos de volver aprender a sonreir y tenemos que sacudir la tristeza que llevamos ahora como un halo a nuestro alrededor y convertirla en alegría... ¡Que fácil suena, pero que dificil va a ser en la práctica!
Muchos besinos.

CGR dijo...

Me has emocionada, chiquilla, que palabras tan bonitas y que feliz estará tu madre leyéndolo allí done se encuentre.Como y puse en el blog de tu hrmana, lo siento, mucho ánimo y a tirar pa'lante, por muy difícil que sea. Mil besos.
Geno

Anónimo dijo...

En estos casos una nunca sabe que decir.....Me parece injusto y quiero pensar que vuestra madre Vivió, con mayusculas, su vida, que la apuró al máximo. No es que la tratara mucho pero se como sois vosotras, reflejo de ella, alegres y vitales, aunque ahora os ahogue la pena, volvereis a disfrutar cada minuto como lo que es, un minuto y no como el resto de zombis que andamos por el mundo a los que cada minuto se nos convierte en hora por no saber que hacer con él.

Cuadonga (antes Cova García) dijo...

Que bonito lo que escribiste para tu madre. Precioso. Un beso.

Anónimo dijo...

No puedo evitar emocionarme con vuestras palabras... fue una mujer muy especial y lo seguirá siendo para todo el que la conoció,,, en mi corazón siempre habrá un sitio para "Loli". Algún que otro consejo me guardo de ella, y también algún tirón de orejas... jeje,que en su día fue tan importante como cambiar mi perspectiva sobre la vida... y empezar a vivirla de otro modo... la ausencia creo que llenándola con recuerdos se hace más llevadera... y estoy segura que ella os transmitirá millones de ellos que os hagan sonreir. Ali

Vanesa dijo...

Lo consegui, (bueno ya el otro dia pero no comente)consegui leer los pensamientos que tengo escritos por otra persona que la queria tanto como yo. Gracias por escribir lo que a unos y otros nos pasa por la cabeza y no expresamos. Creo que las gracias que me das se las teneis que dar a ella, creo que era su deseo y me inspiro desde el subconsciente. Alli donde este se reira de nosotros todos los dias, y yo personalmente me rio y sonrio todos los dias porque mi mente me regala momentos que ni siquiera sabia que recordaba, recuerdos que me parecian cosas cotidianas, cosas que se repetirian mañana y que desgraciadamente ahora solo son eso recuerdos, eso si siempre agradables. MAMA ME ACUERDO DE WHISKY. Y me acuerdo de su olor, del tacto de su pelo, de sus manos, del tacto de sus mejillas en mis labios, y de sus labios en mi frente, y espero recordar algun dia su voz. Yo tambien te quiero MAMA

Vanesa dijo...

Por cierto: Remi, te quiero.

Susana dijo...

Me has emocionado con tus palabras. Cómo has sabido transmitir con tanta profundidad y al mismo tiempo con tanta cercanía un hecho tan humano como doloroso, teniéndolo además aún tan cerca.
Me dejas sin palabras, no tengo más que añadir que espero llegar como tu a esta situación que todos deberemos pasar.

Anónimo dijo...

Absolutamente desgarrador... Que perfecto homenaje para tu mama, me he quedado hecha un mar de lagrimas. Te mando un abrazo.
Maria

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Ana, soy Orual en el foro de Candela ("Esther y su mundo").
Apenas puedo escribir porque las lágrimas no me dejan ver la pantalla. Dijo Abraham Licoln q todo lo q él era se lo debía, únicamente, a la angelical solicitud de su madre. Tu madre, a lo visto, hizo un magnífico trabajo contigo: eres un ser hermoso, sensible, espiritual y muy fuerte. Toda tú eres el mejor homenaje a tu madre. Saludos, felicidades por haberla tenido y muchísimo ánimo.
Ana, desde Cádiz

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