sábado, 29 de agosto de 2009

Un mini-museo lleno de encanto.

En nuestro paseo por Santillana del Mar, vimos una tienda en la que anunciaban una mini-exposición del barquillo y el juguete antiguo (ya sé que muchos esperabais un "reportaje grafico" sobre el museo de los horrores que hay en Santillana, pero de ese directamente pasamos)

Aquí os dejo una muestra de lo que nos encontramos.





Juguete antiguo, en su envoltorio original.



Cuantos cristales habrán roto con estos gomeros? o lo que es mas importante... cuantas cabezas abrirían?





Horno para hacer barquillos.



Moldes del barquillero




Moldes y utensilios varios.







Que chulas eh?



Útiles de la época.




Al rico barquillo!!

En la parte de arriba tiene esa rueda que veis y pintados abajo, unos numeros. Según me contó mi padre, lo que hacían era preguntar el precio de un barquillo (o mejor dicho de tres, que se vendían juntos y que solian costar una perrona). Luego, le decían al barquillero que querían tirar. Si sacaban , por ejemplo, cuatro, pues por una perrona ganaban un barquillo mas, pero si sacaban uno o dos, perdían esos barquillos.
Creo que, aunque podían perder, no había en aquella época ningún niño que no quisiera jugar a tirar!!


Preciosidades varias.






Mas útiles.


Les dejo a las expertas el identificar este muñeco que saca la lengua.


Libros y mas libros. Nosotras tenemos bastantes de esta colección y de esta época. Incluso alguno de segunda mano, comprado en las mañanas de domingo en que íbamos con mis padres al rastro de Gijón.


Hipódromo y pista de coches de choque. También vagones de tren.


Cartilla de escribir, también de dibujar. Arriba del todo, en pequeño y blanco y negro, un folleto de la fabrica de juguetes metálicos "La sin rival" Payá Hermanos. Tableros de juegos de mesa de cartón.



Un juego de playa en su cartón original. Falta el cubo, pero todo lo demás está "como nuevo".



Un circo de madera y un tren (locomotora y vagones con pinta de tener muchoooo tiempo)











De todo un poco.




Y por ultimo, cromos y mas cromos.



Todo el contenido de este mini museo estaba distribuido por dos habitaciones, en la parte de arriba de una pequeña tienda de chucherias, donde también compramos caramelos de cubalibre y de nata. La verdad es que fue divertido verlo y fotografiarlo pensando en enseñároslo a tod@s vosotros y en mostrárselo a mi padre, al que le encantan estas cosas.


Espero que os resulte tan entretenido como a nosotros.

11 comentarios:

Inma dijo...

Más que entretenido, me ha faltado llorar ¡cómo me gustan estas cosas! Y el circo ese...mmmmmmm Yo tenía un taetrito de maderoa muy parecido, donde podía representar Caperucita con personajes de papel mmmm precioso.

Riesgho dijo...

Bueno, que te voy a decir yo que lo ví en vivo contigo, jejeje
Eso sí, como engañan las fotos. Es verdad que habia muchisimos juguetes, pero en un espacio muy muy reducido. Los juguetes estaban todos expuestos en una mini habitación y por las fotos parece que esta todo mucho más amplio, jeje

Bertha dijo...

JO que recuerdo, muchos de los juguetes me hace irme a mi niñez, el Tirachinas, mis hemanos casi siempre tenian uno en las manos y hasta yo tuve uno, jeje?

Lily dijo...

Que museo tan chulo

AnuKa dijo...

¡Qué bonito!, me encanta este tipo de exposiciones. Los barquillos, ufff... ¡qué recuerdos me traen!, cuando era pequeña y veía las procesiones de semana santa siempre comía barquillos, que entonces los vendían envueltos en papel celofán.

Besos

AnuKa dijo...

Perdón, papel de seda blanco, jaja... Un lápsus.

cloti dijo...

Lo de los barquillos también se debía estilar en mi tierra porque mis padres algo me contaron pero a mí las ganas de llorar me han dado al acordarme de mi lata de Nivea llena de cromos ¿ane andará?
Bsssssssss
Cloti

Geno dijo...

¡Que bonitooooo! Mis cromos seguro que andan por ahí tovía (¡¿onde, onde?!)

anele dijo...

Pues sí que pensé mal (creía que habías entrado al otro museo).
Me encantan todas las cosas antiguas; creo que por casa todavía anda dando tumbos una de esas botellas de "soda" con el taón suejto del alambre. Hasta hace pocos años seguía habiendo barquilleros por el Retiro, pero no sé si seguían el mismo sistema que antiguamente.

chema dijo...

qué chulada!! s un lugar de ensueño. a mí cada vez me gustan más las cosas antiguas. me recuerda a una habitación con juguetes antiguos que hay en casa de mi abuela.

Fermín Gámez dijo...

Una exposición y unas fotos preciosas. La de los moldes del barquillero... qué bonita foto y qué recuerdos.

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