martes, 17 de noviembre de 2009

Una buena causa




Os voy a presentar a Berto y María, a los que ya hice mención en alguna otra entrada de mi blog.

Son un matrimonio con dos niñas guapísimas. Y hasta parecen una familia normal, pero no lo son.
Tengo serias dudas sobre si son de otro planeta o si son de este mundo pero comen mucho chocolate (podéis pasaros por el blog de Berto para leer sobre las consecuencias de dejarse llevar por este maravilloso manjar).

El caso es que no son normales del todo ;)

Desde hace tiempo, forman parte de un programa de acogida. Si, como lo leéis. Parecen no tener bastante con el cuidado y la educación de sus dos hijas, que se embarcan en este proyecto y se convierten así en "cariñosos mimadores" de niños.

Os presento también su otro blog, donde recogen vivencias y también atropellos verbales (porque la gente, por ignorancia, comete muchas fechorías lingüísticas y de pensamiento).

Podéis pasaros y descubrir poco a poco esta aventura al alcance de todos (María me ha prometido poner muchas cositas sobre el proyecto). Y si alguien se anima a hacerlo o lo apunta en su lista de cosas pendientes habré logrado el objetivo de esta entrada: engatusaros con una buena causa.

Podéis comentarles y animarles, pero no les digáis lo raritos que son... ellos se creen normales!! XD

4 comentarios:

Marial dijo...

Jajaja...ya te vale. Muchas gracias por las flores, me encanta lo de las niñas guapísimas, ya se sabe que como madre no soy imparcial;)En lo que ya no estoy de acuerdo, como no podría ser de otra forma, es en lo de no ser normales. Chica, nuestra historia aunque no sea muy oída es muy normal. Creo que hay un montón de gente con historias maravillosas y extraordinarias que como no se conocen pasan desapercibidas, pero la nuestra no es especial. Fíjate que hasta la hemos hecho pública...Lo que pasa es que nos quieres bien y nos "ves con buenos ojos". Eso sí, si nuestras "aventuras" sirven para hacer pensar un poquito y para que "nuestros peques" sean queridos también por vosotros (aunque sea de forma virtual) bienvenida sea tu presentación. Ya sabéis dónde estamos...Y por cierto...eres un cielo Remi aunque a veces trates de disimularlo. Un besazo a tod@s.

anele dijo...

Pues digan lo que digan a mí muy "normales" no me parecen (gracias a Dios). Hay que ser muy generoso para hacer algo así. Porque es una responsabilidad muy grande y porque el momento de la separación tiene que ser muy duro.
Altruismo puro.
Menos mal que aún queda gente desinteresada por el mundo.

Lo triste es que el ayudar a los demás nos tenga que parecer extraordinario, ¿no te parece?

cloti dijo...

Los visito desde hace tiempo gracias a ti o a tu hermana. Y María me ha dejado algún anónimo consolador, jajaja
Cuidar niños es algo tan agotador que todos los padres me parecen admirables. Pero también es lo más satisfactorio, por eso entiendo que ellos no se sientan especiales, aunque sin ninguna duda lo son y me da igual que se enfaden, jeje
Bsssss
Cloti

Berto dijo...

Raro, no digo diferente, digo raro....el mundo está alrevés, ¿o soy yo el que está cabeza abajo?.
Fito y los Fitipaldis.

Especiales nos hacen la gente como vosotras. Muchos besos.

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